El Estado de Florida absuelve al desaparecido cantante de The Doors del delito de exhibición indecente.
Morrison se desnudo e intentó masturbarse durante un concierto en Miami en marzo de 1969, lo que le “costó” 6 meses de prisión y una multa de 500 dólares.
No llego a ingresar en prisión ya que antes de que se pudiera decidir sobre su recurso de apelación, el músico fue hallado muerto a los 27 años en una bañera en París en 1971.
El levantamiento de la sentencia que fue solicitado por el saliente gobernador de Florida, Charlie Crist, un reconocido fan de los Doors, al fin se hizo realidad.
Un perdón post-mortem que no ha resultado fácil. Ángel Lago, un policía retirado de Miami, se opuso al perdón, según él Morrison era un “drogadicto” y no merecía el perdón. Lago se apoyaba también en que el perdón daba lugar a pensar que los oficiales habían mentido acerca de lo que vieron en el concierto. “Éste es un mensaje equivocado que se envía a la juventud de este país”, dijo Lago.
Alex Sink, a cargo de las finanzas del estado, dijo que no era tarea del comité “volver a enjuiciar” el caso. Mientras que el fiscal general Bill McCollum, dijo sentirse “perturbado” por la atención prestada a una celebridad muerta cuando el comité pasa horas escuchando casos que implican a personas vivas que buscan perdón para intentar rehacer sus vidas.
Tras la polémica, Patricia Kennealy Morrison, viuda de Jim, dijo a la cadena CNN que la decisión del comité de clemencia de la ciudad de Tallahassee no la sorprende, aunque añadió que no había nada por lo que el cantante debiera ser perdonado. "A pesar de que esa noche había 10.000 personas, no hay ni una foto", dijo la mujer de 64 años.
Una pena no poder ver la reacción del propio Morrison ante este perdón.