Predicar con el ejemplo. Juan Ignacio Balada Llabrés, un conocido empresario menorquín, acérrimo defensor de la monarquía, ha legado la mitad de sus posesiones a los Príncipes de Asturias y a los ocho nietos del Rey, según ha publicado el diario menorquín Última Hora.
Curiosamente, Llabrés, que falleció hace dos meses en su ciudad natal, Ciudadela, ha excluido de su herencia (valorada en decenas de millones de euros) a los dos únicos familiares directos que tenía, dos primas que residían en Madrid y Canarias, sí como a amigos íntimos suyos. El mismo día que murió, un albacea encargó que se cambiara la cerradura de su casa para que nadie pudiera acceder a ella. A Llabrés se lo vincula con la masonería
Muchos de sus conocidos reconocían estos días, tras conocerse la noticia, que Llabrés era un hombre muy suyo, muy reservado.