Las lluvias caídas en los últimos días comenzaron a dejarse sentir desde primera hora de la mañana en el espectacular aumento del caudal del Pisuerga a su paso por la capital. El río duplicó su caudal en menos de 24 horas y volvió a desbordarse por los paseos laterales del entorno de Las Moreras. Y lo peor está por llegar. La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) advirtió de que esperaba una crecida aún más importante a partir de la medianoche y durante la madrugada que, esta vez sí, puede alcanzar el nivel real de alerta situado en los 949 metros cúbicos.
El nivel ascendente del Pisuerga encendió ayer las alarmas y llevó a las administraciones a adoptar medidas de seguridad. El Ayuntamiento, en primer lugar, decidió cerrar al paso de vehículos el paseo de Marcelino Martín 'El Catarro' y, por consiguiente, el estacionamiento situado al borde de la playa para evitar riesgos innecesarios si se cumplen las previsiones de que el agua desborde los muros laterales durante la madrugada y alcance los paseos peatonales de la margen izquierda.
Los operarios de una pluma, por su parte, trabajaron durante toda la tarde sacando los centenares de troncos acumulados en los pilares del Puente Mayor después del vendaval que azotó a la provincia el jueves. Los trabajos comenzaron a las 16.50 horas y obligaron a mantener cortado el paso sobre el río hasta primera hora de la noche con el consiguiente colapso de la circulación en las vías aledañas, sobre todo, el paseo de Isabel la Católica.
Agentes locales desviaron el tráfico por el paseo del Renacimiento para que los vehículos pudieran continuar la marcha hacia la avenida de Salamanca habilitando un carril en ese sentido en el puente de la Condesa Eylo, según informaron fuentes de la Policía Municipal.
La CHD preveía para entonces un incremento constante del caudal, que a las 20.00 horas superaba los 700 metros cúbicos, y la Subdelegación del Gobierno emitió un comunicado advirtiendo de los riesgos a partir de la medianoche de circular, caminar o dejar vehículos y maquinaria en las riberas del Pisuerga a su paso por la provincia.
El nivel de riesgo real de desbordamiento a las viviendas y calles aledañas está situado en los 949 metros. Algunos más, 1.429, llegó a alcanzar el río cuando anegó la Huerta del Rey en marzo del 2001.
Pero no sólo el Pisuerga está en alerta. El Duero arrastraba ayer un caudal ascendente de 623 metros cúbicos en Villamarciel (la alerta se sitúa en 1.240) y el Cea, incluso, llevaba 109 metros en Castrobol (214).