Dos mujeres estaban jugando golf... de pronto vieron con horror como la pelota se dirigía directamente hacia unos hombres que jugaban en el siguiente hoyo.
La pelota golpeó a uno de los hombres, quien de inmediato juntó ambas manos en su entrepierna y cayó al suelo rodando y gimiendo lastimosamente.
Las mujeres corrieron hasta donde estaba el hombre. una de ellas, sintiéndose culpable, dijo:
- "Por favor, déjeme ayudarlo...
- "Soy quiropráctica y sé como quitarle el dolor si usted me lo permite..."
- "¡Ouch, auuuu, noooo!. Estaré bien... El dolor se me pasará en unos minutos", contestó el hombre, mientras permanecía en posición fetal,
tirado en el césped y con las manos en su entrepierna.
Ella insistió tanto que finalmente él le permitió ayudarlo.
Entonces la mujer gentilmente le separa las manos y lo tumba boca arriba, le desabrocha la bragueta, pone sus manos dentro y comienza a masajear
suavemente toda la zona genital.
- "¿Se siente bien?" pregunta al rato la dama.
- "¡Me siento es- pec- ta- cu- lar!", contesta el hombre, "pero la mano me sigue doliendo igual que antes..."
Un hombre pequeño va en el ascensor cuando se monta un tremendo negro al lado suyo.. Este mira al hombrecillo y ofreciéndole la mano, le dice:
-2,10 metros, 125 kilos, un pene de 30 cm, dos testículos de 200 gramos cada uno. Cubano. Mi nombre: Dante Lapuerta.
El hombrecillo se desmaya y el hombre negro, sorprendido, le levanta y le despierta abofeteándole. Entonces le pregunta:
-¿Tienes algún problema?
A lo que el hombrecillo le contesta:
-¿Podría repetir despacio lo que ha dicho?
El negro le mira desde arriba y le vuelve a decir:
-2,10 metros, 125 kilos, un pene de 30 cm, dos testículos de 200 gramos cada uno. Cubano. Mi nombre es Dante Lapuerta.
-Gracias Dios mío, pensé que había dicho 'Date la vuelta'.
