Me parece fatal, obviamente.
Tan mal como la subvenciones al cine o al teatro, encubiertas bajo la denominación de "subvenciones a la cultura".
El club que no pueda sostenerse por sí mismo, ya sea porque "vive" por encima de sus posiblidades (todos), ya sea porque no es rentable para sus dueños ... pues que desaparezca y punto. O que se lo lleven a otra ciudad, como hacen con las franquicias de la NBA en Estados Unidos.
Pero claro, tampoco podemos a estas alturas de la película reprochar a los clubes "pequeños" que pretendan financiarse a través de los Ayuntamientos y las Comunidades Autónomas, cuando hay clubes en quiebra técnica que llevan viviendo de los impuestos de los españolitos toda la vida ... y encima presumiendo de riqueza, universalidad y derroche de parné.