Es la primera vez que surfeo las olas del mar, hasta ahora solo había surfeado nubes y viento en el cielo, pero ahora estoy surfeando verdaderas olas de mar y lo estoy disfrutando como un salvaje impulsivo, es increíble la liberación que provoca, al menos en mí, la sensación de superar las olas mediante una acción rápida.
Philippe está surfeando justo delante mío, como se nota que tiene más experiencia con la tabla, hace unos movimientos increíbles, tiene una soltura bestial, y bueno, me encanta como mueve su culo mientras hace todo tipo de movimientos especiales surferos.
Llegamos a la playa donde muchas almas nos reciben con mucha acogida, nos reciben con grandes gritos de ovación y pidiéndonos autógrafos, incluso un par de almas femeninas nos piden un hijo a cada uno, voy a pedirle a Philippe que nos tele-transportemos a una habitación de hotel, pero cuando voy a decírselo él se me adelanta en intenciones y nos vamos, eso sí, despidiéndonos de nuestros admiradores.
Llegamos a un hotel cercano con una habitación con vistas al mar, tenemos suerte de coger una habitación libre, Philippe cierra las cortinas.
``Nos conviene estar un rato tranquilos, alejados de fans´´
Tiene toda la razón, necesito un rato de relax, voy a darme una ducha, le pregunto a Philippe si quiere que nos duchemos juntos, me dice que no, él prefiere tumbarse un rato en la cama, le recuerdo que tiene la ropa mojada, chasquea los dedos y de repente viste una camiseta naranja de manga corta y un pantalón corto de color verde y calza unas chanclas negras, me encanta esas combinaciones de colores diferentes y más en Philippe, él se tumba en la cama y me mira, le miro y me voy a la ducha, necesito sentir sobre mi alma el agua correr, me quito la mojadísima ropa, si, la ropa que vestimos las almas también se moja, pero claro con un chasquido de dedos la podemos secar, ya la secare y lavaré luego, ahora estoy cansado para eso, me meto en la ducha y enciendo la ducha, por fin empiezan a caer esas gotas de agua que transmiten una relajación profunda y un bienestar, es muy relajante, es una sensación increíble, ls gotas de agua de la ducha relajan más en la piel del alma que cuando se está vivo.
Que ducha más increíble, suerte que puedo secarme tan rápidamente, las gotas caen pero en ningún momento dejan rastro mojado en mi piel, las gotas caen sobre mí a la tabla de la ducha y salgo relajado y sin tener que secarme.
Llego a la habitación y allí está Philippe, vistiendo únicamente el pantalón verde que llevaba antes, que bueno está, si me dice que me va a dar un masaje, me va a hacer suyo para siempre.
-Alex, quiero devolverte el favor, ya sabes, el masaje
Lo ha dicho, no me lo puedo creer, voy a hacer que me lo pida.
-No es necesario-le digo
-Pero yo quiero masajearte como hiciste conmigo
No me puedo resistir, Philippe eleva la cama (no me había fijado que la cama tiene elevador) y me tumbo de espaldas, siento como las yemas de sus dedos acarician mi piel, en fantástico, entonces empieza a trabajar sus manos, me masajea los hombros y la espalda, que bien lo hace, baja por toda mi espalda y es la misma increíble sensación que más arriba, que manos tan estupendas tiene y se lo digo, es algo que no puedo evitar.
-He intentado hacerlo igual que tu
-Y lo haces de maravilla
De repente sigue por los glúteos, y me los deja literalmente nuevos, bueno, literalmente no, pero siento como si fuesen nuevos, el masaje de piernas que me hace es también increíble, de verdad, podríamos ser una experta pareja de masajistas y hacer el trabajo a la vez, tendríamos los clientes más satisfechos.
Me doy la vuelta para que me masajeé por delante y sigue con las piernas, cada vez me gusta más que me toque, me encanta sentir la piel de Philippe con la mía, después de las piernas sigue con mi abdomen, entre medias me acaricia, si, en esas partes, me gusta que me masajeé el abdomen porque su rostro está más cerca del mío y le miro a los ojos, cuando llega a mi pecho, el también me mira a los ojos y me sonríe, amo esa sonrisa, cada vez que hace esa sonrisa me hace un poco más suyo, es una sonrisa tan dulce y cálida que desprende amor y cariño que no pueda evitar sentirme acogido en el seno de su amor y afecto.
Para acabar me acaricia la mejilla y me masajea las dos y finalmente me masajea la cabeza entera con mucha suavidad y sabe que movimientos aplicar en las diferentes zonas del cerebro, cuando termina de masajearme es cuando Philippe ya me ha hecho suyo, está encima de mí, pero me levanto y le beso, sentía la necesidad de besarle, le pido que me haga mío, me ha excitado mucho, es un cabrón, sabe que me excito con mucha facilidad y me hace esto, mientras nos besamos empieza a hacerme el amor, muy suave y románticamente, me gusta estar con él.
Cuando acabamos, el se queda encima mío abrazándome pero sin esperármelo hace un volteo y ahora soy yo quien está encima de él, ¿Qué ha hecho y como lo ha hecho?
-¿Qué has hecho para que ahora yo este encima de ti?-le pregunto
-Voltear es fácil siendo un alma, es cuestión de concentración- y me besa
De repente noto algo extraño, no puede ser, acabamos de encarnizarnos, pero ¿Cómo ha sido posible?
-¿Lo has hecho tu, Philippe?
-¿Qué los dos nos encarnicemos? Si
-¿Pero por qué? Sabes muy bien que tengo….
-Es lo que tú quieres creer- me coge por la espalda y me besa- ahora es uno de momentos en los que las palabras sobran
Junto su piel lo máximo posible con la mía, le beso el cuello y suelta un pequeño gemido y empiezo a hacérselo.
Me parece increíble, he conseguido llevar el ritmo durante nueve minutos y sin tener la sensación de acabar antes de lo deseado, Philippe tenía razón, sucedía porque es cuestión de mentalizarse, no puedo evitar besar a Philippe de forma entusiasmada, cada vez me gusta más, no el hecho de estar con él, sino el todo lo que compone mi relación con él.
Le pregunto si puedo abrazarle un buen rato a lo que accede, y me pego a él, necesito sentir su calor, la piel de Philippe es la sensación más agradable que puedo sentir en mi piel, tiene una piel muy suave y al mismo tiempo cálida, me hace sentir bien, me hace sentir muy bien.
-Gracias, Alex-¿y por qué me dará las gracias?
-¿Por qué?
-Por hacerme sentir amado de verdad, por cierto, cuando vuelvas a ejercer el rol activo no deberías calentarte tanto la cabeza sobre si me gustará o estaré satisfecho, simplemente se tu mismo
-¿Pero es que me has leído el pensamiento mientras te lo hacía?
No puede evitar reírse ligeramente
-Sí, sé que no tendría que haberlo hecho pero tenía curiosidad por saber que pensabas mientras
Voy a hacerme un poco la ``víctima moral´´ para chincharle
-Te aprovechas de mí porque tienes más experiencia de vida
-No es eso, simplemente que (me estira las dos mejillas) eres tan mono cuando te pones modosito, tierno y otras similitudes
No sé que responderle a eso y no digo nada, simplemente le beso de forma suave y me levanto a asearme un poco.
-Espera, voy a asearme contigo-me dice Philippe
Y nos vamos a la ducha
-Después de lavarnos, ¿Qué hacemos: paseamos por la playa o nos vamos al aeropuerto?-le pregunto
-Mejor vayamos al aeropuerto a localizar algún posible caso-me propone
-Yo también lo estaba pensando
-Lo sé- y se echa a reír
Después de lavarnos y secarnos, algo en lo que hemos tardado más al estar encarnizados nos trasladamos al aeropuerto, una vez llegamos al aeropuerto Philippe parece ver a alguien conocido, es una mujer de unos 40 años aproximadamente, noto que Philippe se altera a medida que va acercándose
-``Alex´´-me dice por telepatía- ``antes de fallecer yo tenía sexo con prostitutas, esa mujer de allí es una de ellas, lamento profundamente no habértelo contado antes, tenía miedo, no sé porque pero su presencia ante mí me altera mucho´´
La prostituta se acerca cada vez más donde estamos de pie observando.
-``Eso forma del pasado, los dos somos diferentes, además esa mujer no te reconocerá, no tenemos el mismo aspecto físico que cuando estábamos en vida´´
-``Lo se, pero…….´´-se echa a llorar-``es que no fallecí en un accidente de tráfico´´
Sin pensarlo le abrazo fuertemente, por diversas razones, para aliviar su pena y para no llamar la atención, en situaciones así de delicadas hay que pensar en todo, no me importa que haya personas que puedan observarnos, hago tele-transporte a la sala de detección y los dos aparecemos allí al instante, hay dos chicos observando la máquina que se llevan una sorpresa al vernos.
-Alex y Philippe, están aquí, ¿Qué tal, tíos?
-De rescate-les digo intentando hacer una conversación de pocas palabras
-``No me fio nada de estos tíos´´- le digo a Philippe por telepatía
-``Yo tampoco, hay que irse de aquí lo antes posible´´
-Colegas-dice el otro chico allí presente-¿Cuál es vuestro secreto?
-``Alex, estudia los casos, voy a intentar manipular sus mentes´´
-``Allá voy´´
Philippe llama a esos dos chicos para que se acerquen a él, y sin decir nada esos dos chicos se acercan, entonces Philippe les toca la cabeza a los dos y se tele-transporta.
``Alex, he hecho un tele-transporte dimensional, elige rápidamente un caso y avísame cuando lo tengas´´-me dice por telepatía
``Los empiezo a mirar´´
El hombre soltero, el rico cuyos negocios empiezan a fallar, hay 16 casos, ¿Cuál cojo? No sé si tendré capacidad para decidir tan rápidamente, el traficante de droga que está perdiendo poder, el traficante de armas, noto como la cabeza se me carga de tener que asimilar tantísima información en escasos segundos, la pareja de novios de las favelas que quiere alejarse de todo eso, me quedo con este, es una buen caso, y esa pareja parecen personas honradas.
``Philippe, vuelve´´
En menos de tres segundos, Philippe vuelve con esos dos chicos, no lo pienso, de forma totalmente impulsiva, cuando Philippe suelta a esos dos chicos, le cojo la mano y mi pelirrojo y yo nos tele-transportamos a las favelas.
Llegamos a una calle oculta, pero nada tranquila, se escuchan disparos, asomo un poco la cabeza y observo que en esa calle se está produciendo un tiroteo entre bandas, en principio Fernando y Joanna tendrían que aparecer corriendo por esta calle, son las 19:00, le aviso a Philippe de que ellos dos tendrían que coincidir con nosotros a las 19:05, en esos cinco minutos vemos a diversas personas de todas las edades corriendo, también hay algunos chicos y chicas disparando con pistolas en la mano, estoy todo el rato totalmente pendiente del reloj, a las 19:04 tengo un extraño presentimiento y observo la calle a mi izquierda, veo a una pareja joven corriendo, pueden ser ellos, rápidamente se acercan y si, veo que son ellos.
-Philippe, son ellos, ven, vamos a agarrarles y nos tele-transportamos a una azotea
-Estoy listo
En el momento en que Fernando y Joanna llegan al rincón en el que nos estamos ocultando, Philippe sale a mitad de la calle y acordamos que yo cogeré a Fernando, que viene en el lado en que estoy y Philippe cogerá a Joanna, pues está en su lado.
En el momento en que llegan, los dos les cogemos de la mano y en ese momento nos tele-transportamos a la azotea de ese edificio.
-¿Quiénes sois vosotros?-nos pregunta Fernando
-Dejarnos irnos de aquí-nos reniega Joanna
-Chicos-les dice Philippe- no tenéis que hacerlo
-¿Hacer el que? ¿Hacer el que?-grita Fernando
-No tenéis que quitaros la vida para escapar de esta situación-les digo
-¿Pero ustedes como supieron eso?-nos pregunta Joanna
-Hay momentos en que es mejor no hacerse preguntas-les dice Philippe
-Os vamos a sacar de aquí
Philippe y yo rodeamos mediante un gran abrazo a Fernando y Joanna, nos trasladamos a la dimensión temporal que visitamos en cierta ocasión, allí dejamos a Fernando y Joanna, volvemos a Rio, pero a la parte más rica y turística de la ciudad, allí convertimos un apartamento en la vivienda de Fernando y Joanna, una vivienda moderna y estilizada, Philippe se encarga de que Fernando obtenga un alto cargo en una empresa financiera de Rio, algo que le irá muy bien, en vista de que Brasil es una economía emergente, por otra parte yo me encargo de que Joanna sea la directora del hotel más visitado de la ciudad, Philippe y yo mediante manipulaciones mentales, temporales y dimensionales nos encargamos de que las personas que se quieran suicidar no lo deseen porque arreglamos sus vidas, las hacemos mejores ¿sabéis?, damos a los deseosos del suicido varias razones para vivir, básicamente lo que hacemos es que consigan vivir esas vidas perfectas que todos soñamos, sé que no puede hacer con todas las personas de todas las ciudades, pero si se puede hacer con algunas personas en diferentes ciudades, y es una sensación increíble la de cambiar muchas vidas y cambiar tantas historias, y todo eso en pocos minutos, es algo que hace menos de un ms hubiese deseado para mí, es curioso, hago lo que yo hubiese querido que hubiesen hecho por mí, a veces me siento como una especie de milagro personificado, personificado es porque lo hacemos encarnados, todo eso y la forma de hacerlo y las energías que fluye provocan en mi una descarga de adrenalina total, un subidón increíble, no sé, es la misma sensación increíble que siento cuando tengo sexo con Philippe, algo muy intenso que me libera y me hace sentir más libre y, por irónico que parezca, más humano.
En todos esos cambios en las vidas de Fernando y Joanna tardamos solamente siete minutos, enseguida regresamos a la dimensión temporal donde habíamos dejado a Fernando y a Joanna, hemos cumplido la promesa que les habíamos realizado de que volveríamos en breve, de manera que sin decir palabra les cogemos de la mano y nos trasladamos a la nueva vivienda Fernando y Joanna, una vez allí mediante una técnica de control del pensamiento muy efectiva que disponemos las almas les indicamos lo que es toda su vida nueva, sus empleos, su hogar y todo aquello que necesitan saber.
Una vez hemos finalizado el rescate de Fernando y Joanna y después de haber cenado nos tele-transportamos a la habitación del hotel donde nos preguntamos el uno al otro que hacemos, paseamos por la playa o nos marchamos a otra ciudad, Philippe coincide conmigo en que necesita un poco de tranquilidad después de haber gastado tanta energía, así que optamos por dormir un poco, al fin y al cabo ya es de noche, han pasado dos horas desde que finalizamos el rescate y estamos algo cansado. Philippe me abraza por detrás y rápidamente los dos nos dormimos, el sueño nos ha derrotado.
A la mañana siguiente, nos levantamos y nos tomamos uno de esos desayunos memorables que recuerdas con el paso de los años, al finalizar nos fijamos en el tiempo y vemos que hace un precioso día para volar, de manera que decidimos cual será nuestro próximo destino: Santiago de Chile, así que regresamos a la habitación, usamos ese poder interior que nos permite decidir que ropa llevar puesta y que ropa ``hacer desaparecer´´; en este momento estoy leyendo la mente de Philippe, y está muerto de miedo porque me entere de que realmente falleció debido a que contrajo el SIDA que le contagió una de aquellas prostitutas a las que pagaba para tener sexo, Philippe al igual que yo se debió sentir muy solo y como tenía bastante dinero pagaría por tener algo de sexo, no tenía a nadie, no le juzgaré mal, al fin y al cabo él buscaba compañía y algo de sexo y esas chicas intentaban ganarse la vida, Philippe por fuera esta despreocupado me mira con alegría e incluso esboza esa sonrisa que amo tan profundamente, pero por dentro está temblando, tengo que ser sincero y aclararle que no le dejaré por que quiera ocultarme eso.
-Philippe, no tienes que ocultármelo más
-¿De qué hablas?-me pregunta asustado
-No estoy enfadado, no te voy a dejar por enterarme de lo que te sucedió
-Me lo has leído, ¿verdad? Que tenía SIDA y todo eso
-Lo siento, no tendría que haberlo hecho…..
-Has hecho bien leyéndomelo-me confiesa-quería que te enterases, pero no tenía el valor suficiente para contártelo
No sé qué decirle, así que le abrazo, le abrazo de forma muy intensa para que me siente y para que sepa que no le odio, al contrario, le amo, voy a intentar fusionar mi alma con la suya, como hizo él, me concentro, lo intento, pero no consigo hacerlo, y de repente Philippe suelta una pequeña y agradable risa.
-No te lo expliqué, la fusión de almas solo se puede hacer cuando se de la misma o de menor estatura, y como tú mides 2 centímetro más no puedes hacerla, lo siento, bueno, no, no lo siento, lo que siento es que eres sincero conmigo y es una de las cosas por las que me gustas de verdad y por eso quiero estar contigo.
Se despega de mí, me observa detenidamente de arriba abajo sin decir nada y chasquea los dedos y vuelve a observarme detenidamente, ¿Por qué me observará de arriba abajo tan rápido?, estoy desnudo, me ha desnudado con solo chasquear los dedos.
-¿Por qué me has desnudado?
-Simplemente quería verte así, al natural-me dice con esa sonrisa que amo
-¿Es que nos podemos desnudar los unos a los otros?-le pregunto, algo que no se por qué hago porque así es, Philippe me lo acaba de hacer
-Tu cuerpo es mucho más bello que el de esas prostitutas con las que tenía relaciones, ya lo creo-me dice
-Gracias, supongo
Me abraza y chasquea otra vez dos dedos, en ese momento vuelvo a estar vestido.
De inmediato, acordamos coger las tablas y tele-transportarnos a la azotea para iniciar el viaje a Santiago de Chile, observamos el cielo, es azul, limpio, apacible, me gusta mucho, no surfearemos nubes, pero es una sensación agradable surfear el cielo en sí, oigo el cantar de los pájaros, el ruido de las olas de mar, los murmullos de la gente paseando por la playa y …….. joder, una pistola cargándose detrás nuestro, Philippe y yo miramos atrás, es Cliff, que nos está apuntando con una pistola.
-¿Vais a alguna parte? Sabéis bien que si os disparo tendríais que volver a empezar los cometidos (se ríe) y creo que ya lleváis 14
Tengo miedo, tengo mucho miedo, estamos encarnizados, pero realmente estamos muertos, no sé que podría pasar si nos dispara, ¿desaparecerá nuestra alma y no sentiremos más? ¿Nos dejará tetrapléjicos para le eternidad? ¿Qué nos hará?
``Alex, lancémonos al vacio y cuando estemos cayendo, dame la mano y tele-transportate conmigo, Cliff no conoce la dimensión fusional, allí estaremos a salvo´´-me dice Philippe por telepatía
``¿Cómo podremos hacer eso tan rápido en tan pocos segundos?´´
``Cuando vayas a lanzarte por la barandilla al vacio estate lo más cerca posible de mi, tres, dos uno, vamos allá´´
Philippe y yo corremos al extremo de la azotea, Cliff nos dispara pero no recibimos ninguna bala, nos lanzamos los dos al vacio, le agarro a Philippe la mano izquierda tan fuerte como puedo y en ese mismo instante, en décimas de segundo desaparecemos de allí.