Cuando vi al miliciano arrojar la garrafa a un lado y sacarse algo del bolsillo de su guerrera me gire, agarre a Selene, la cual estaba sumida en el horror del que habiamos sido testigos, y al igual que ella hizo conmigo, la oblige a caminar para alejarnos de alli. No olvidare esos gritos, ni las carcajadas y disparos al aire de los milicianos, en aquel momento quise ser yo al que arrastrasen, para tan solo tener ambas manos libres y poder taparme los oidos, como estaba haciendo Selene en esos momentos.
No se para Selene, pero para mi la siguiente etapa esta confusa, quizas borrada a posta de mi mente, no se como nos unimos a la guerrilla ni como sobrevivimos en aquel inhospito pais, solo recuerdo retazos de una vida empapada con los avatares de la guerra. Pisadas furtivas, paisajes hermosos teñidos de sangre, disparos que te llenan los ojos con el polvo del muro que te salva la vida, cansancio, agonia, pesadumbre, pero entre todos estos sentimientos un instinto de supervivencia mas grande que nunca.
Mi siguiente recuerdo comienza con un pitido, el estruendoso pitido del claxon de un camion, desperte cubierto con una burda manta de lana, estaba en un pequeño edificio, tumbado en el suelo, como no, el paisaje que brindaba el edificio era igual de desolador que el que habiamos contemplado durante todas nuestras "andanzas". A mi alrededor reconoci rostros familiares, eran aquellos que habian compartido batallas y perdidas junto a Selene y yo, en aquel momento, mirando sus rostros, recorde a aquellos refugiados, los cuales con sus vidas nos habian sumergido en esta horrible guerra. Todos estaban agotados, derrumbados, tanto fisica como mentalmente, las AK-47 se apilaban entre grupos, ya no dormiamos junto a ellas como si fuesen nuestras amantes, que habia ocurrido?
En aquel momento oi su voz llamandome, era Selene, me despeje la mirada con las manos y la contemple, alli estaba, altiva, sonriente?, portando en una mano un cuenco con algo de comida y en la otra una taza con agua, mientras se acercaba a mi me incorpore, horrorizado observe a mi alrededor, tantee el suelo, levante la sabana, mire a mi alrededor, vi armas, entre ellas la de Selene, sin culata, con un pañuelo rojo atado en el extremo, pero no veia mi arma, mi escudo, mi salvavidas, enfadado la pregunte rapidamente:-"Donde esta mi AK!?", ella se detuvo, me miro sorprendida y sonrio diciendome:-"Tranquilo, la estan poniendo al dia.". Me senti culpable, en aquel momento me di cuenta de que apenas quedaba humanidad en mi, habia vociferado a la persona que habia compartido conmigo tantas penurias en esos años simplemente por un pedazo de metal, que me habia ocurrido?, que habia cambiado en mi en este tiempo para haberme convertido en un ser tan inexpresivo?, sin ningun atisbo de amabilidad o empatia?
Selene se acerco y me ofrecio mientras se agachaba la comida y agua que llevaba consigo, -"No tengo hambre, gracias.", la dije mientras tomaba la taza de agua, bebi hasta que no quedo ni una gota, pense en pedir otra taza a Selene, pero creo que ya habia sido suficientemente egoista demostrando mi "preocupacion" respecto a mi arma.