Quise con una intensidad inmensa
Confié como nunca lo había echo,
Y la vida me tropezó con lo imperfecto
Quitándome de los ojos esa venda.
Creí inconsciente en mi ceguera
Quise, me ilusioné en un momento,
Creí en el humano que está adentro
Y se cayeron los pilares a la acera.
Y me dí tal porrazo en la sesera,
Que desde entonces confío más despierto,
Abro los ojos y medito y me doy cuenta.
Antes de ilusionarme pongo en el suelo
Los pies bien anclados en la tierra
Para no hacerme daño con los sueños.
MARIBEL