Autor Tema: Lo Interesante...  (Leído 795 veces)

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Desconectado DavidVzla

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Lo Interesante...
« en: 20 de Marzo del 2009, 19:37:45 pm »

El amor ha sido, quién lo duda, el bien más ansiadamente buscado por mujeres y hombres a través de los tiempos. El amor tierno, apasionado, espiritual, carnal. Controlado o desaforado, que se envuelve en gestos, acciones, metáforas, poesías, con el fin último de atraer y retener al amado.

Como todo proceso que afecta a dos personas, ese camino tiene un inicio, un desarrollo y un final. En el principio es la mirada, los ojos que buscan otros ojos y los atrapan en un infinito juego de seducción. Así comenzaban las ceremonias del encuentro y luego, tal vez, todo desembocara en un vínculo perdurable.

Por generaciones ese juego se repitió entre aquellos que podían elegir libremente a quien amar, y todos creímos que así seguiría siendo por los siglos de los siglos. Especialmente los que nacimos en un tiempo en que las comunicaciones carecían de la universalidad y vertiginosidad que poseen hoy. Antes, una carta podía demorar semanas en llegar hasta un amor distante, y la respuesta otro tanto, mientras la ansiedad carcomía las arterias y la fantasía agregaba ilusiones.

La tecnología se nos vino encima, y con ella las ceremonias del encuentro, arduamente elaboradas por generaciones, comenzaron a sufrir modificaciones impensadas. Hoy basta encender una computadora, conectarse a Internet, digitar un código de acceso y de pronto aparece el mágico mensaje "tienes un e-mail", a través del cual tu amor electrónico, ubicado en cualquier parte del mundo, se comunica contigo.

Diariamente millones de personas navegan con un solo horizonte, que es encontrar con quien o quienes entablar un vínculo personal dentro de las siguientes categorías: amistad, diversión, sexo, pareja. El espacio de los chats, que son lugares de conversación, se repleta de comunicaciones intrascendentes, pero también de pedidos sinceros del contacto que ponga fin a la soledad o la incertidumbre.

Para algunos se ha transformado en un hábito obsesivo al cual destinan varias horas diarias, desembocando en lo que se ha dado en llamar adicción cibernética. Los adictos viven en un escenario de ilusiones y fantasías con otros personajes que se dibujan a sí mismos, porque pocos exigen realidad o contacto directo. Cada cual puede mostrarse del modo que desee, con atributos y virtudes que son una proyección idealizada de un sí mismo virtual.

Tomando sólo uno de estos lugares de encuentro, el Cybercupido, sitio en español al que concurren cerca de 14 mil chilenos y chilenas, una investigación encontró que las palabras ordenadas por la frecuencia con que aparecen a la hora que los varones efectúan su autopresentación son las siguientes: sincero, simpático, fiel, inteligente. Del mismo modo exigen de la pareja virtual que tenga estos atributos: sincera y honesta, fiel, femenina, entretenida, inteligente.

Las mujeres invierten el orden porque cuando se describen destacan primero la inteligencia, luego le sigue la sensibilidad, la simpatía, la ternura, su don de aventureras, audacia y, por fin, el romanticismo y el sentido del humor.
De ellos piden que sean: sinceros y honestos, tiernos, sensibles, cariñosos y amorosos. Luego, inteligentes, simpáticos y con buena onda, con sentido del humor y, por fin, amables, atentos y caballeros. No faltan algunas mujeres que desean que su amor ideal guste de los animales o sea trabajador.

Este juego tiene sus reglas, sus beneficios y peligros.

Por cierto que han ampliado las posibilidades de nuevos encuentros, en una época donde hay innumerables personas a las que se les dificulta acceder a una pareja, por distintas razones, entre las que se cuenta la timidez o los problemas en el contacto cara a cara. La comunicación por esta vía tiene la ventaja de permitir el intercambio de ideas y emociones con profundidad, ampliando la intimidad sin la presión del contacto directo. Sin embargo, esto que aparece como una virtud, demanda una apertura sincera y sin máscaras, paso que sólo algunos son capaces de producir. Para la mayoría resulta cómodo permanecer en ese anonimato que les permite ofrecer la mejor imagen de sí.

El fenómeno e-mail ha introducido también un tipo de infidelidad impensada, no son pocos los que han descubierto una aventura secreta a través del correo electrónico. Me ha tocado presenciar, en varias sesiones de pareja, llantos y recriminaciones por descubrimientos fortuitos de una serie de intercambios íntimos a través de la computadora. También he conocido a otros que han canalizado sus frustraciones y sus crisis maritales hacia un ser incógnito, hallado un poco por casualidad, en el mundo del cyberespacio.

El problema se produce cuando hay que pasar del contacto epistolar al directo. Allí se exponen ambos a la mirada y al contacto físico y, a pesar de que ya se sienten unidos por lazos emocionales, surge la demanda de ser y actuar de acuerdo con el modo en que se reflejaron en sus comunicaciones escritas. Para muchos ese encuentro puede ser el comienzo de una relación. Para otros, el de una nueva decepción. El final dependerá de la capacidad de integrar las idealizaciones con la figura concreta que se tiene ante sí, y soportar este desafío para pasar de lo virtual a lo real.


"Lo más importante en este mundo, no es saber donde estás, sino hacia donde vas"

"Si tienes una debilidad, hazla trabajar para tí como una fortaleza. Y si posees una fortaleza, no abuses de ella hasta debilitarla. "

Arena

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Re: Lo Interesante...
« Respuesta #1 en: 25 de Octubre del 2009, 11:44:37 am »
Muy,pero que muy interesante...y muy real.